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Cómo cuidar y lavar tu cobertor de auto

Un cobertor bien cuidado protege tu auto durante años. Acá te explicamos cómo lavarlo, cada cuánto y, sobre todo, qué evitar para que la tela y la impermeabilidad se mantengan. El cuidado correcto es también la condición para que la garantía se mantenga vigente.

Cómo lavar el cobertor, paso a paso

  1. Sacude y cepilla en seco. Antes de mojarlo, sacude el cobertor y quita el polvo, las hojas y la arena con un cepillo de cerdas suaves. La arena y la tierra son abrasivas: lavarlas mojadas las arrastra sobre la tela y la desgasta.
  2. Lávalo extendido, a mano. Extiéndelo sobre una superficie limpia (o cuélgalo) y lávalo a mano con agua fría o tibia y jabón neutro. No uses lavadora salvo que el modelo lo indique, y nunca en ciclos con centrifugado fuerte.
  3. Nada de cloro ni detergentes fuertes. Usa jabón suave. El cloro, los quitamanchas agresivos y los detergentes con enzimas atacan el recubrimiento impermeable y las costuras termoselladas.
  4. Enjuaga bien. Retira todo el jabón con abundante agua. Los restos de detergente dejan manchas y retienen humedad.
  5. Seca a la sombra y completamente. Cuélgalo a la sombra, en un lugar ventilado, hasta que quede 100% seco por ambas caras. No lo seques en secadora caliente ni al sol directo por horas: el calor extremo degrada la impermeabilización.
  6. Guárdalo seco. Dóblalo solo cuando esté completamente seco. Guardarlo húmedo genera hongos, malos olores y deteriora el recubrimiento de forma irreversible.

Qué afecta la calidad y la durabilidad (evítalo)

El cobertor es un producto de uso: su duración depende del cuidado. Estos usos incorrectos lo dañan y acortan su vida útil:

  • Dejar mascotas o animales sobre el cobertor: las garras rasgan la tela y perforan la capa impermeable.
  • Guardarlo o doblarlo mojado o sucio: aparecen hongos y olores, y el recubrimiento se degrada.
  • Ponerlo sobre pintura con polvo, barro o arena: la suciedad atrapada raya la pintura del auto y desgasta el cobertor por dentro.
  • Arrastrarlo por el suelo: el roce con el pavimento abre la trama y desgasta las costuras.
  • Dejarlo suelto con viento fuerte: sin las correas ajustadas, el cobertor se azota, se roza contra los bordes del auto y se rasga.
  • Lavarlo con cloro, bencina o solventes: destruyen la impermeabilidad y las costuras selladas.
  • Secarlo con calor directo (secadora, estufa o sol intenso por horas): el calor cuartea el recubrimiento.

Cada cuánto lavarlo

SituaciónFrecuencia recomendada
Uso a la intemperie (calle, sin techo)Cada 4 a 6 semanas, y siempre después de una tormenta de polvo o de hojas.
Estacionamiento techado o uso ocasionalCada 2 a 3 meses, o cuando se vea sucio.
Zonas costeras o con mucho polvo/salitreMás seguido: la sal y el polvo aceleran el desgaste; enjuágalo apenas notes acumulación.

Uso correcto y garantía

La garantía cubre defectos de fabricación bajo un uso normal y el cuidado indicado en esta guía. No cubre el deterioro por mal uso: daño por mascotas o animales, guardarlo mojado o sucio, lavado con cloro o solventes, cortes, quemaduras o abrasión por arrastre. Cuidar el cobertor como se explica aquí es lo que mantiene su calidad —y tu garantía— en el tiempo. Revisa las condiciones en Políticas de Cambios, Devoluciones y Garantías.

Preguntas frecuentes

¿Cómo se lava un cobertor de auto impermeable?

Primero sacude y cepilla el polvo en seco. Luego lávalo extendido, a mano, con agua fría o tibia y jabón neutro (sin cloro ni detergentes fuertes). Enjuaga bien, sécalo a la sombra hasta que quede completamente seco y guárdalo seco. No uses lavadora con centrifugado fuerte ni secadora caliente.

¿Cada cuánto hay que lavar el cobertor?

Si el auto está a la intemperie, cada 4 a 6 semanas. Si está en un lugar techado o se usa poco, cada 2 a 3 meses. En zonas costeras o con mucho polvo, más seguido, porque la sal y la tierra aceleran el desgaste.

¿Qué daña o acorta la vida del cobertor?

Dejar mascotas encima (las garras lo perforan), guardarlo mojado o sucio (hongos y degradación del recubrimiento), ponerlo sobre pintura con arena o barro, arrastrarlo por el suelo, dejarlo suelto con viento fuerte, y lavarlo con cloro o solventes. Estos son usos incorrectos que deterioran el producto.

¿Puedo lavar el cobertor en la lavadora?

Como regla, no. El centrifugado fuerte y el roce dentro del tambor dañan las costuras termoselladas y el recubrimiento impermeable. El lavado a mano, extendido, es lo recomendado.

¿Cómo mantengo la impermeabilidad con el tiempo?

Mantenlo limpio y siempre guardado seco: la suciedad y la humedad retenida son las que degradan el recubrimiento. Evita el cloro, los solventes y el calor directo al secar. Con uso correcto, la tela Oxford con costuras termoselladas conserva su impermeabilidad por años.

¿Buscas tu cobertor? Mira los cobertores por modelo de auto o el catálogo de cobertores.